Ante un problema por resolver, a menudo echamos mano de la tecnología. Pero también ocurre al revés: la aparición de una tecnología innovadora allana el camino para descubrir problemas que antes no tenían una solución tan factible, ni evidente.
Las “RFID” o etiquetas de radiofrecuencia han abierto enormes oportunidades de innovación en muchos ámbitos. Son el sustituto natural de los famosos códigos de barra, al que superan en muchas prestaciones.
Para una mejor comprensión de este molde se recomienda leer lo que dice la Wikipedia del RFID, que aporta abundante información sobre su funcionamiento técnico y la multitud de aplicaciones que tiene esta tecnología. De momento, aquí te adelantamos algunas ideas:
RFID (Radio Frequency IDentification, o en español identificación por radiofrecuencia) es un sistema de almacenamiento y recuperación de datos remoto que usa dispositivos denominados etiquetas, tarjetas, transpondedores o tags RFID. El propósito fundamental de la tecnología RFID es transmitir la identidad de un objeto (similar a un número de serie único) mediante ondas de radio.
Las etiquetas RFID son unos dispositivos pequeños, similares a una pegatina, que pueden ser adheridas o incorporadas a un producto, un animal o una persona. Contienen antenas para permitirles recibir y responder a peticiones por radiofrecuencia desde un emisor-receptor RFID. Las etiquetas pasivas no necesitan alimentación eléctrica interna, mientras que las activas sí lo requieren. Una de las ventajas del uso de radiofrecuencia (en lugar, por ejemplo, de infrarrojos) es que no se requiere visión directa entre emisor y receptor.
El modelo que sugiere la tecnología de RFID radica en la posibilidad de añadir o “empotrar” abundante información en objetos y sujetos en movimiento.
Esta funcionalidad puede revolucionar la logística, la georreferenciación, la gestión de flujos o la trazabilidad, como sugieren estos ejemplos:
Mejora de la seguridad y la gestión de los procesos de manipulación y trazabilidad de alimentos, y cualquier objeto en movimiento que necesite una monitorización continua y especial.
- Gestión de eventos complejos gracias a la introducción de etiquetas inteligentes en las credenciales de los participantes.
- Tracking online de las empresas de mensajería, o para monitorizar carreras deportivas masivas (por ejemplo, los maratones).
- Gestión y monitorización de equipajes desde que el viajero lo entrega en facturación hasta en el interior de la bodega del avión.
- Chips RFID, diseñados originalmente para el etiquetado de animales, que pueden ser implantados en humanos. Parece de ciencia ficción, pero empiezan a manejarse aplicaciones para el acceso seguro a edificios y ordenadores, para solucionar problemas de usurpación de la identidad, al acceso seguro a un edificio, al almacenamiento de expedientes médicos e incluso, como herramienta anti-secuestro.
En la actualidad, la aplicación más importante del RFID es la logística. El uso de esta tecnología permitiría tener localizado cualquier producto dentro de la cadena de suministro. En lo relacionado a la trazabilidad, las etiquetas podrían tener gran aplicación ya que las mismas pueden grabarse, con lo que se podría conocer el tiempo que el producto estuvo almacenado, en qué sitios, etc. De esta manera se pueden lograr importantes optimizaciones en el manejo de los productos en las cadenas de abastecimiento teniendo como base el mismo producto, e independizándose prácticamente del sistema de información.
En cualquier caso, los expertos reconocen que su simple aparición está cambiando la perspectiva de solución para muchos problemas, sobre todo con el creciente abaratamiento que están teniendo las etiquetas-RFID.
CONSEJOS para usar este “molde”
Para implementar innovaciones con el uso de la tecnología RFID, es importante tener en cuenta aspectos éticos y de privacidad. La Wikipedia advierte que algunos usos están generando polémica, y los argumentos a considerar son estos: 1) El comprador de un artículo no sabe habitualmente de la presencia de la etiqueta, ni es capaz de eliminarla, 2) La etiqueta puede ser leída a cierta distancia sin conocimiento del individuo, 3) Si un artículo etiquetado es pagado mediante tarjeta de crédito o conjuntamente con el uso de una tarjeta de fidelidad, entonces sería posible enlazar la ID única de ese artículo con la identidad del comprador. La mayoría de las preocupaciones giran alrededor del hecho de que las etiquetas RFID puestas en los productos siguen siendo funcionales incluso después de que se hayan comprado los productos, y esto podría utilizarse para propósitos cuestionables sin relación alguna con las funciones de la cadena de suministro.
PREGUNTAS para la reflexión
Para trabajar este molde te invitamos a hacerte estas preguntas pensando siempre en tu organización o proyecto de empresa:
¿Trabajas con productos que se mueven, que circulan, dentro de una cadena de logística o distribución, y que aumente su valor en la medida que aporten más información?
- ¿Se puede cargar información de valor en tus productos, por ejemplo, de higiene, seguridad, o calidad medioambiental?
- ¿Prestas algún servicio, comercializas un producto, o desarrollas una actividad donde la localización rápida de un objeto, animal o persona implique una ventaja competitiva? ¿necesitas saber rápidamente dónde está algo/alguien? ¿Puede servirte esta tecnología para mejorar la seguridad de tus productos? ¿Te vendría bien encontrar artículos de forma rápida en las estanterías de los almacenes o en la biblioteca de una vivienda?
- ¿Se producen “cuellos de botella” en el flujo de circulación de tu negocio que necesitaría una solución que agilice la toma de datos en esos puntos, y desbloquee el proceso?
- ¿Es importante la “trazabilidad” en tu negocio, bien sea porque es una exigencia de tus clientes, o bien porque significa una ventaja competitiva que valora el mercado?
EJEMPLOS para inspirarte
Para ayudarte en la reflexión, pulsa la pestaña de ejemplos donde encontrarás algunos tan interesantes como éstos:
- A. RFID que controla puertas para mascotas
- B. Etiquetas inteligentes para el cuidado de la ropa
- C. RFID para el “Internet de las cosas” (“Internet of Things”)
- D. Agilizando el inventario en un distribuidor joyero
- E. Trazabilidad del queso
- F. Gestión de stocks en un minorista de calzado
ENLACES de interés (para aprender más)