Una innovación de éxito puede consistir en algo tan simple como descubrir una dosificación que sea ideal para las necesidades de determinados clientes.
O sea que también en el volumen o el tamaño de lo que uno vende hay interesantes oportunidades para innovar.
Una aplicación interesante de esto es concebir dosificaciones óptimas para usos específicos que hagan más cómodo su consumo y manipulación.
Las dosis inteligentes contribuyen al desarrollo de “productos más cómodos de usar” en una sociedad donde el tiempo siempre escasea.
Este molde puede aplicarse a cualquier sector, con especial interés en cosmética, salud y alimentación. Las líneas maestras parecen ser: raciones pequeñas, pero también fáciles de preparar, sanas y con un toque gourmet.
El capricho, la miniaturización y la falta de tiempo o ganas de cocinar también generan, según los estudios, una debilidad por los snacks, las conservas y otros productos para el picoteo. De ahí que una oferta equilibrada de comida sana, fresca o elaborada en dosis para una persona está ganando cada vez más terreno.
Sean monodosis o “dosis inteligentes”, los fabricantes buscan diseñar envases que ayuden al usuario a medir de un modo intuitivo lo que consumen en cada momento, repartiendo el contenido en porciones, sobre todo para productos que llevar este control es beneficioso.
CONSEJOS para usar este “molde”
- En algunos ámbitos de consumo, el cliente puede no preferir ofertas de volumen, sino que valora positivamente la dosificación para hacer el manejo más cómodo y/o seguro. Para que las dosis de tu producto sean “inteligentes” no es suficiente dividirlo en porciones o unidades más pequeñas, sino que debes estudiar en cada caso los patrones de consumo y cuál es la medida ideal para cada tipo de cliente según su frecuencia de uso.
- Los llamados “singles” se han convertido en un importante y rentable mercado emergente en muchos sectores. En España el 18% de los hogares son unipersonales, según la última encuesta de población activa. Se trata de solteros, viudos, divorciados, tanto hombre como mujeres, que viven solos/as y que siguen ciertas pautas de consumo. Estas personas no sólo se diferencian del resto de hogares por lo que compran, sino por cómo y dónde lo compran. Para seducirles, las empresas se han lanzado a la creación de nuevos empaquetados. Lo mismo puede decirse de las nuevas dosificaciones para productos especializados en el mercado infantil.
PREGUNTAS para la reflexión
Para trabajar este molde te invitamos a hacerte estas preguntas pensando siempre en tu organización o proyecto de empresa:
- ¿Has estudiado con detenimiento qué volumen o cantidad de tu producto suelen consumir tus distintos tipos de clientes? ¿Has analizado lo que compran, les has preguntado sobre cuál su “dosis ideal”?
- ¿Sería más cómodo para ciertos tipos de clientes comprar dosis más pequeñas, o más grandes? ¿O empaquetadas de un modo que ayude a saber de un modo más intuitivo el volumen que consumen en cada momento?
- ¿El consumo de tu producto o servicio requiere un control, una medición de lo que se usa en cada momento? ¿saber eso ayudaría a valorarlo más?
- ¿Entre los segmentos que compran tus productos están los “singles”? ¿Pueden tener hábitos de consumo que no estén siendo cubiertos por los formatos de venta que predominan en el mercado? ¿Crees que ofreciéndoles envases monodosis comprarían más asiduamente?
EJEMPLOS para inspirarte
Para ayudarte en la reflexión, pulsa la pestaña de ejemplos donde encontrarás algunos tan interesantes como éstos:
- A. Lauki: el brik de medio litro de leche
- B. EEUU apuesta por la "unit-dose prescription" o dosis unitaria de farmacos
- C. Máquinas expendedoras de frutas y verduras frescas en dosis adecuadas
- D. Envasados para snacks
- E. Monodosis de viñedos
- F. Cafeteras por monodosis
ENLACES de interés (para aprender más)