

El presidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA), Santiago Herrero León, mostró ayer su satisfacción por la reivindicación que para los empresarios andaluces ha supuesto la obra “El empresariado andaluz, en perspectiva histórica”, del que es autor el catedrático e investigador Antonio Miguel Bernal, por encargo de la Escuela de Economía Andaluza.
El presidente de CEA agregó que “durante los años del desarrollo, la imagen del empresario se ha proyectado como la de un generador de riqueza y empleo, cuando ha llegado la crisis económica, el cierre de empresas y el desempleo, muy pocos valoran el esfuerzo de los empresarios por mantener sus empresas y los puestos de trabajo a costa de su sacrificio personal y patrimonial”.
El empresariado andaluz ha jugado un papel destacado en todas las citas importantes de la historia y, añadió, prueba de ello fue su contribución al descubrimiento de América, a pesar de la imagen negativa y de debilidad histórica que ha tenido siempre.
La publicación “El empresariado andaluz, en perspectiva histórica”, enmarcada en el programa de actividades de la Escuela de Economía Andaluza, trata de desmontar los “clichés repetidos hasta la saciedad” que atribuyen el retraso de Andalucía a la debilidad histórica de su empresariado.
En declaraciones a los periodistas antes de la presentación de dicha publicación, Antonio Miguel Bernal, uno de sus autores, resaltó que el estudio revela una “gran sorpresa” sobre la imagen que se ha tenido siempre del empresariado andaluz en el sentido de que no había progreso ni desarrollo en la región porque faltaban o fallaban los empresarios.
Como ejemplo de que eso no ha sido así a lo largo de la historia, dijo que la “conquista de América” en 1492 fue una labor empresarial, “no se hizo con el dinero del Estado, sino que fueron los empresarios sevillanos, onubenses y gaditanos los que ponían el dinero, los barcos y los medios”.
Asimismo, en el siglo XVI, coincidiendo con los comienzos del capitalismo, Andalucía era la región de España más moderna en iniciativa y empresarial y más dinámica.
También en la revolución industrial, a comienzos del siglo XIX, Andalucía estaba, junto con Cataluña, a la cabeza en dinamismo empresarial.
“El empresariado ha jugado un papel fundamental en todas las citas importantes de la historia”, ha asegurado el autor de dicha publicación, en la que también han participado A. Florencio Puntas y J. L. Martínez Ruiz.
Según Antonio Miguel Bernal, el retraso histórico de Andalucía se ha debido a “deficiencias y atrasos” como el déficit energético, ya que en la primera revolución industrial esta región no tenía carbón y en la siguiente tampoco generaba electricidad.
Otros problemas han sido el sistema viario, que estaba pensado sólo para unir la comunidad andaluza con Madrid, pero no de forma transversal y, de hecho, hasta conseguir la autonomía no se hizo la primera gran vía transversal, y la línea de ferrocarril que recorra Andalucía todavía no está acabada.
El déficit financiero es otro obstáculo que explica, según la obra, el retraso andaluz, ya que en Andalucía se caracteriza por el “minifundismo y las instituciones pequeñas” y no cuenta con ninguna gran entidad financiera de peso.
Todos estos aspectos tienen sus consecuencias en el desarrollo andaluz, según el autor de la publicación, que, no obstante, ha destacado algunos logros como la modernización agraria, donde la región está a la cabeza, y el turismo.
Tampoco Andalucía contó hasta mediados del siglo XX con un centro de ingeniería superior, lo cual es “grave”, dijo, porque el desarrollo del capitalismo se ha hecho con la innovación tecnológica, y algo similar ha ocurrido con las facultades de Económicas.
Cerró el acto, en el que intervinieron también Manuel Ángel Martín y Juan Salas Tornero, director y presidente de la Escuela de Economía Andaluza, respectivamente, y, Gaspar Llanes, secretario general de Economía de la Junta de Andalucía, el presidente de la CEA, quien dijo que “los empresarios están trabajando por esta tierra con ilusión renovada, con imaginación y eficacia, conscientes de nuestro papel fundamental en el desarrollo de Andalucía. Aunque, evidentemente, no es fácil crear riqueza y empleo en las actuales circunstancias de grave crisis económica que está provocando el cierre de muchas empresas y una preocupante destrucción de empleo.
En la imagen, Antonio Miguel Bernal comenta detalles del libro con Santiago Herrero.