

El presidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA), Santiago Herrero León, manifestó que la huelga general fue un fracaso y que lo que se ejerció fue una estrategia de paralización llevada a cabo por los sindicatos en todo el país que tuvo como eje central a Sevilla. Así mismo, Santiago Herrero insistió en que "no se puede hablar de ejercicio del derecho a la huelga cuando impera el derecho a la silicona, el ejercicio del derecho al bloqueo de los medios de transporte y el ejercicio del derecho de piquete coactivo", y añadió que aún así, "la huelga fue un fracaso general". El presidente de la CEA criticó que los piquetes ejercieron actuaciones coactivas, física o moralmente, sobre los trabajadores que quisieron ejercer el derecho al trabajo. En este sentido, consideró anacrónico que en el siglo XXI las decisiones de los sindicatos tuviesen que ser impuestas por la fuerza. Santiago Herrero afirmó que, según los datos que maneja la CEA, la caída de la tensión eléctrica en Andalucía durante la jornada fue del 14 por ciento, un descenso que equivale "a un sábado normal". En el sector industrial, la organización empresarial andaluza cifró el seguimiento de "la estrategia de paralización" en un 50 por ciento; en la construcción, en un 45 por ciento de media, y la provincia con más seguimiento fue Jaén y la que registró un menor fue Almería, aunque matizó que "las oficinas trabajaron al cien por cien". Según el presidente de la patronal andaluza en el sector químico de Huelva, la huelga inicialmente tuvo "una mínima incidencia y los turnos se desarrollaron con absoluta normalidad", de tal forma que el 50 por ciento de los trabajadores acudieron a su puesto con normalidad. La hostelería también registró "normalidad", según Herrero, de tal forma que "los hoteles estuvieron abiertos casi en su totalidad en la comunidad autónoma andaluza", al tiempo que los bares "fueron el sector que mayor índice de apertura presentaron". Las gasolineras estuvieron "abiertas casi en su totalidad y cumpliendo los servicios mínimos", según el presidente de la CEA, quien aseguró que "la estrategia de paralización tuvo más incidencia en las capitales que en las provincias". Por último, el presidente de la patronal andaluza manifestó que tras la huelga hay que "retomar el diálogo social, comprendiendo que estamos en el siglo XXI y no en el XIX y que los derechos constitucionales deben ser libres y democráticos".