

Este Real Decreto Ley tiene como objetivo, entre otras materias, el impulso y la dinamización de la actividad comercial minorista y de determinados servicios, mediante la eliminación de las cargas administrativas existentes que afectan al inicio y ejercicio de la actividad comercial, en particular, mediante la supresión de las licencias de ámbito municipal vinculadas con los establecimientos comerciales, sus instalaciones y determinadas obras previas.