Las empresas pueden emplear diversos tipos de pruebas escritas en sus procesos de selección con la finalidad de determinar los/as candidatos/as ideales. En muchos casos estas pruebas son previas a las entrevistas y suelen ser complementarias a otras, ya que por sí mismas no son suficientes.
Las pruebas sirven para evaluar el potencial del candidato/a y como apoyo para el análisis de las cualidades y capacidades de cada individuo en relación con el puesto de trabajo al que se aspira.
Su objetivo es orientar o ayudar al seleccionador/a a decidir si la persona reúne las condiciones necesarias para cubrir el puesto.
Las pruebas psicotécnicas están diseñadas para la selección de candidatos para un puesto específico. Son una herramienta útil e interesante utilizadas por muchas compañías. Ponen de relieve e identifican los rasgos de personalidad, capacidad intelectual, aptitudes, valores e intereses profesionales para el desempeño del trabajo al que se opta y posibles reacciones ante diversas situaciones.
En cuanto a su ejecución y evaluación es objetiva ya que los resultados no dependen de los juicios y valores del seleccionador/a sino de las respuestas dadas por el candidato/a.
Hay que tener en cuenta que los resultados no se pueden debatir y pueden llegar a descubrir la intimidad de los candidatos que las realizan, esto provoca en algunas personas tensión emocional al sentirse evaluados.
Consejos Generales. Te señalamos una serie de cuestiones muy importantes a tener en cuenta a la hora de enfrentarnos a las pruebas de selección:
- Entrénate. La práctica hace mucho. Pueden ser entrenables y susceptibles de ser aprendidas, personas que las han realizado varias veces o que se las han preparado por medio de publicaciones o centros especializados van a tener más facilidad y mayor probabilidad de superarlas. Por lo tanto, exigen preparación previa, constancia y práctica diaria.
- Intenta estar tranquilo. Se aconseja sinceridad y confianza en ti mismo/a, ya que en la mayoría de los test existen cuestiones “cepo o trampa” que tienen como objetivo saber si el evaluado/a miente o finge respuestas, que cree que son adecuadas.
- Presta atención a las instrucciones.
- Evita respuestas negativas o desagradables, pero tampoco renuncies a ellas.
- Pregunta si no entiendes algo, ya que una vez comenzada la prueba no se puede pedir ninguna explicación.
- Situarse en la idea global de la prueba y no "atascarse" en detalles.
- Responde con rapidez. Si hay alguna pregunta que no sabes, pasa a la siguiente. No pierdas el tiempo.
- No contestar al azar, ya que en ocasiones los errores restan puntos (esto lo explicarán en las instrucciones iniciales).
- No reflejar una imagen falsa; en la mayoría de los casos existe una escala de sinceridad que nos descubre.