La preselección es el procedimiento habitual. Se trata de seleccionar aquellas empresas que tengan la experiencia y capacidad más adecuada para afrontar un determinado proyecto, a través de la presentación de una manifestación de interés. Las empresas deben estar inscritas en el registro de consultores de la DG VIII.
Los anuncios para la precalificación son publicados en la Serie S del Diario Oficial de las Comunidades Europeas (DOCE).
La agencia ejecutora de los proyectos envía directamente a las empresas preseleccionadas (8 o 10) los pliegos de la licitación, acompañados de una carta de invitación a licitar, en la que se indica el presupuesto del contrato en cuestión. Las ofertas económicas deben ajustarse al presupuesto y no sobrepasarlo en ningún caso.
Las agencias ejecutoras de proyectos financiados por el FED utilizan el sistema de consideración económica de las mejores propuestas. Por tanto, la estrategia debe dirigirse a preparar una oferta técnica suficientemente buena como para estar en la categoría superior, y ajustar los presupuestos al máximo.
La evaluación de las ofertas es responsabilidad de la agencia ejecutora local, por ello la labor de seguimiento de la oferta debe estar liderada en su caso por el socio local.
La oferta de un proyecto consta de dos partes, la oferta técnica (presentación de la empresa, metodología a aplicar y equipo propuesto) y la oferta económica (además del presupuesto es conveniente incluir un capítulo de condiciones específicas: calendarios de pagos, moneda de pago, gastos no contenidos en la oferta que se entiende corren por cuenta del cliente y periodo de validez de la oferta). En ambos casos deben cumplirse estrictamente las instrucciones de presentación.