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La idea y los promotores |
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La idea es el pilar básico para la creación de toda empresa; en ocasiones es el aspecto más difícil de determinar,
ya que para detectar una idea es fundamental observar el entorno
para descubrir una necesidad no cubierta en el mercado o alguna existente que
puede ser mejorada con una mayor calidad en el servicio, nuevas prestaciones...;
puede que conozcáis un producto o un servicio que funciona en otras comunidades
o países y queráis implantarlo en vuestra comunidad o provincia... Se trata de
conocer el sector que os interesa y en el que posteriormente vais a adentraros,
detectando una oportunidad de negocio, un nicho de mercado.
La franquicia es una opción cada vez más atractiva para un emprendedor
más cauto, que prefiere conocer a priori los detalles de un negocio de éxito
garantizado, del que tiene mayor información y corre menores riesgos respecto a
sus posibilidades y viabilidad.
Es importantísimo concretar la idea por escrito, ya que supone iniciarse en el diseño de la empresa, el
producto o servicio. También es fundamental al redactarla, transmitir la
ilusión y la firmeza de que la idea es viable, puesto que en una empresa lo importante
son las personas que la van a poner en marcha. Una buena idea
con unos promotores poco emprendedores difícilmente podrá llevarse
satisfactoriamente a la práctica, mientras que en el caso contrario cualquier
obstáculo podrá ser superado con más facilidad y empuje, aunque la idea no sea
tan innovadora.
Crear una empresa supone muchos cambios a nivel personal, por lo que resulta conveniente hacer una autoevaluación
que permita determinar realmente si se está en condiciones de asumir ese riesgo
y si se tiene capacidad para afrontar las trabas que vayan surgiendo durante el
proceso de creación y puesta en marcha de la empresa.
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