Las políticas de Ciencia y Tecnología constituyen un elemento de primordial importancia en el desarrollo de las sociedades modernas. La investigación científica, el desarrollo tecnológico y la innovación (I+D+i), la generación del conocimiento, el desarrollo de las tecnologías de la Sociedad de la Información y el estímulo de su uso generalizado, son factores relacionados entre sí que inciden de manera esencial en la determinación de la competitividad de las economías y en su capacidad de alcanzar una senda de crecimiento sostenible a largo plazo.
Por otro lado, en los últimos años ha crecido el interés por normalizar la actividad de I+D+i, con el objetivo fundamental de sistematizar y homogeneizar criterios en las actividades de I+D+i y de favorecer dicha actividad de I+D+i en el marco de la empresa. Esto ha llevado a la elaboración de las normas UNE de la serie 166.000.
Se deduce pues, el papel fundamental que juega una gestión correcta del I+D+i dentro de una empresa, de tal manera que se oriente dicha actividad de forma coherente con las normativas existentes y con las políticas de innovación vigentes. Y todo ello optimizando los recursos disponibles y mejorando la motivación e implicación del personal dedicado a la actividad de I+D+i.